lunes 10 de agosto de 2009

El problema de las primeras causas

Se dice que la argumentación de la Causa Primera es falaz e igualmente incompleta que el problema que pretende resolver. Yo sí veo al menos lógicamente comprensible la postulación de un agente incausado. Se debe a la necesidad de establecer una causa primera sin causa. Para ello se necesita una entidad sobrenatural, es decir, que no se deje capturar por las reglas causales que rigen la naturaleza. Es el axioma que no requiere demostración dentro del sistema que axiomatiza (sí en otro más potente). En el fondo creer en Dios de esta forma supone reconocer que el universo está perfectamente reglado, por ende para explicar su creación debemos recurrir a un ser previo a esas reglas. Por otra parte es lo que, si no me equivoco, expone la física, a saber, que antes del origen del Universo no existían las leyes del Universo (por no existir no existía ni el tiempo).

Entiendo que un modelo tiene como prioridad la consistencia, el problema es que para un caso particular (curioso caso particular) como es el Todo, que requiere completud, tenemos que retrotraernos siempre en la cadena causal para no limitarnos a un fragmento del campo. Por lo que a mí respecta, no creo en una causa primera que reúna además características bíblicas, pero no me cuesta nada pensar que el estado previo al Big Bang ha de ser explicado con un modelo más comprensivo que el que explique los fenómenos naturales de este universo. En ese sentido, postular propiedades sobrenaturales de forma teórica no es más que postular propiedades naturales que suplementan o abarcan a las que hoy consideramos naturales.

Un buen ejemplo esto es la Planilandia de Abbott: si un ser tridimensional se presenta a un ser bidimensional y da un salto sobre él, éste únicamente vería a un ser plano que desparece y aparece de nuevo en otro punto, lo cual desafía su lógica plana. La concepción de la physis que el ser bidimensional tenía era incompleta y requiere una que explique lo que en sus términos lógicos no logra explicarse.

Por lo demás, la existencia de una "divinidad" como la que estoy imaginando no aporta mucha satisfacción endorfínica (como no sea la mera satisfacción que produce la solución coherente a cualquier problema lógico). De hecho menciono el término de resonancias culturales únicamente por convención, pero no me refiero necesariamente a una inteligencia personal.

2 comentarios:

  1. Humm...No me parece que podamos explicar las leyes del universo con o sin causa primera.

    Apelar a Dios como una causa no causada, ni explica cómo causa el universo ni por qué tiene el privilegio de ser el incausado y no el propio universo.

    POr no hablar de temas más "sentimentales" -lo entrecomillo pero realmente tiene su sustancia filosófica- de entender a dios o a la primera causa así, pues no hace sino incrustarlo en un modelo mecanicista rebajándolo a mero mecanismo al que al personalizarlo no se hace sino caer en la alegoría.

    En una ocasión me dijiste que mi visión de lo religioso era verla como una dimensión sobrenatural anudada a la realidad que dejaba una visión demasiado personalista de Dios. Al principio pensé que errabas por kilómetros el tiro pero en perspectiva me doy cuenta que acertaste de lleno en la descripción porque, efectivamente, para mi la realidad es multidimensional y el hecho de que en última instancia sea sobrenatural nos hace pensar en una divinidad necesariamente personalista, explicado toscamente, en tanto que no se ciñe a leyes mecánicas, una visión que choca con las visiones ateas y deístas que se circunscriben exclusiva y, a mi juicio, erróneamente a una dimensión fisicalista donde todo está reglado, causado, hilvanado, en suma, categorizado y dispuesto tal que sea enteramente comprensible para nuestra cognición pero, ¡ay!, pero es que no es el universo algo enteramente comprensible, así que al igual que cuando con lentes miramos el mundo y nos encontramos con puntos ciegos y entonces, lejos de inventarnos fantasmas, concluimos que nuestra visión está degradada entonces otro tanto diré de nuestra cognición y pensaré que las causas primeras no es más que una apurada dioptría filosófica de última instancia con el objetivo estéril de que la causalidad no se muestre como lo que condenadamente es: una visión degradada de lo real (biológicamente útil).

    Siento la chapa, simplemente quería intercambiar pareceres, no polemizar porque creo que estos temas por la complejidad que manifiestan necesitan ser atomizados para confrontar de forma fertil nuestras respectivas visiones pero la mía, dicho resumidamente, es que la causalidad es una superstición metafísica.

    p.d: Tal vez te interese:
    http://www.matriztico.com/news/wp-content/2009/02/biologia_del_tao_y_el_camino_del_amar.pdf

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  2. Me temo que no me he explicado con suficiente claridad y concisión, cosa que noto últimamente me sucede a menudo. La única idea que quise expresar es que en un sistema en el que la causalidad sea axioma (hay causas y todo tiene una causa) es posible imaginar una causa primera si se introduce un axioma que considere la excepción. Al haber excepción el sistema es incompleto y para completarlo haría falta un sistema más potente que lo englobara como a uno de sus casos. O, visto de otro modo, se tomaría como axioma 1º la causa inicial y como axioma 2º que X es evento del universo U si se deriva causalmente de un conjunto ordenado en el que el elemento mínimo es la CP. De este modo iterativo se formaliza la aritmética de Peano.

    Dices:

    Apelar a Dios como una causa no causada, ni explica cómo causa el universo ni por qué tiene el privilegio de ser el incausado y no el propio universo.

    No es que ese "ente" tenga ese privilegio, sino que postulamos un ente tal que posea ese privilegio. Es decir: le damos nombre para llenar esa definición que necesitamos lógicamente. Concebimos la causa primera en tanto que causa primera y no por otra cosa. Resulta de pensar que si todo lo que conocemos tiene una causa y puesto que no concebimos la eternidad retroactiva, debe existir algo que sea causa y no efecto.

    Por no hablar de temas más "sentimentales" -lo entrecomillo pero realmente tiene su sustancia filosófica- de entender a dios o a la primera causa así, pues no hace sino incrustarlo en un modelo mecanicista rebajándolo a mero mecanismo al que al personalizarlo no se hace sino caer en la alegoría.

    Cierto. No hay que personalizarlo. Y se lo puede pensar de un modo mecanicista, pero también puede pensarse no como un ente, sino como una Ley inscrita en todo ente y que reza: "hay un estado primigenio de cada cosa".

    Nuestra visión está degradada entonces otro tanto diré de nuestra cognición y pensaré que las causas primeras no es más que una apurada dioptría filosófica de última instancia con el objetivo estéril de que la causalidad no se muestre como lo que condenadamente es: una visión degradada de lo real (biológicamente útil).

    Esto lo suscribo plenamente, tanto que, aunque lo hayas explicado de forma perfecta en más de una ocasión, no me resigno a no intentar dar mi propia explicación. Por eso me he cuidado de argumentar lo anterior refiriéndome a un sistema en el que la causalidad sea axiomática, lo cual no quiere decir que el universo físico sea de ese tipo. Quería remarcar que sí es lógicamente posible una causa primera, no que sea algo necesario. Por ejemplo, no hay, a mi parecer, necesidad lógica de que no pueda haber una eternidad retroactiva (aunque sea de los pensamientos más contraintuitivos que puedan darse).

    Que el universo no sea completamente explicable, lo intuíamos antes de Wolpert. A mi modo de ver, el afán de omnicomprensión de cada campo conduce a postular leyes hipotéticas que cierren el problema, sean constantes físicas, axiomas inanalizables desde el propio sistema o entidades personales que clausuren las incógnitas y las aporías de forma rápida e indolora.

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